Para que la recreación de un entrelazamiento en el cerebro tenga sentido como descripción del modo en que emerge la subjetividad, tiene que ser compatible con que cierta actividad neuronal correlativa lo explique también a la vez, y que ambos supongan un cambio de escala, de microscópica a macroscópica, y un confinamiento en dicha escala durante la efectividad de la subjetividad, dado que la propiedad de la subjetividad es efectiva sólo a escala macroscópica confinada, a simple vista, que se sepa.
Si la emergencia de la subjetividad se explicase por la integración de un cierto tipo peculiar de red neural, mediante cierto mecanismo de integración neuronal (coherencia entre señales simples, según la hipótesis de este ensayo), el cambio a una escala macroscópica es fácil de entender, dado que una red es macroscópica respecto de las neuronas que la constituyen.
De modo que lo difícil es comprender el confinamiento en dicha escala, del que dependería que dicha integración neuronal se pudiese describir como la recreación de un entrelazamiento y que así la hipótesis tuviese sentido.
¿Será posible compatibilizar actividad neuronal coherente con recreación de un entrelazamiento, y cómo explicaría eso que sea posible un cambio de escala y un confinamiento? ¿Cómo emerge la subjetividad, en definitiva?
El cerebro presenta una estructura morfofuncional compleja. Gracias a dicha complejidad y peculiaridad, en el cerebro posiblemente se configura la recreación de una superposición de estados en el terreno de la abstracción, con el resultado de la formación de estados producto (por ejemplo, el estado producto S + O + L). ¿Es esto cierto? En tal caso, ¿cómo ocurriría, cómo se explicaría, cómo tendría sentido todo este complejo planteamiento?
Supóngase que un estado producto en el cerebro es una red recién integrada mediante entrada o reentrada transitoria en coherencia de las neuronas de otras redes, por ejemplo, supóngase que S + O + L es transitoriamente un estado producto por la coherencia transitoria entre las señales simples de S, O y L, pero no por coherencia entre las neuronas de S con las de S, las de O con las de O y las de L con las de L, sino por coherencia entre las señales simples de cada red con las de las otras redes (recuérdese que dicha coherencia transitoria consistiría en un mantenimiento transitorio de una diferencia de fase constante, no en otra cosa, algo que precisaría osciladores acoplados, es decir, neuronas, pero no precisaría sincronización de estas, como se recordará, algo compatible con que sea la coherencia neuronal la clave de la emergencia de la subjetividad).
Dicha entrada o reentrada en coherencia no consistiría en la coherencia de señales complejas (asunto ampliamente investigado, por ejemplo, en cartografía cerebral, un tipo de electroencefalografía) sino entre señales simples compatibles, es decir, neurona a neurona (de modo que dicha actividad coherente debería ser medida con electrodos intraneuronales, no mediante electrodos que registren la actividad de grandes poblaciones neuronales).
Dicho estado producto, dicha red SOL (por ejemplo) recién integrada, definiría una nueva unidad de medida (por ejemplo, SOL sería una nueva unidad de medida).
Dicha nueva unidad de medida definiría también una nueva escala, que sería macroscópica, uno, por ser SOL una red neural macroscópica (por ser las redes estructuras morfofuncionales macroscópicas), y, dos, por ser SOL macroscópica respecto de S, O y L. De modo que otra de las claves del asunto, que participa en que sea posible la emergencia de la subjetividad, es la estructuración morfofuncional en redes neurales.
Dicha escala macroscópica definida por la red SOL podría ser la efectiva durante la subjetividad si la red SOL fuese el correlato (es decir, parte del correlato) neural de la subjetividad en un momento dado (es decir, si por ejemplo, S, O y L probablemente estuviesen en estado de coherencia entre sus señales simples).
Por supuesto que, además de reentrar S, O y L en coherencia entre sus respectivas señales simples, SOL necesitaría cruzar el umbral de emergencia (en la práctica, esto precisaría que en la práctica el estado producto fuese no sólo S + O + L, sino tal vez, S + O + L + un número indeterminado y difícilmente predecible de objetos necesarios para lograr la complejidad suficiente para cruzar dicho umbral). Por tanto, parte de la clave de la emergencia de la subjetividad, parte de la respuesta, reside en la complejidad propia del cerebro.
Si SOL (en referencia tanto a la palabra SOL perceptible a simple vista como a la correspondiente red neural SOL correlativa) consiguiese ser efectiva como percepción subjetiva, y dado que SOL sería S + O + L, la probabilidad de la percepción consciente subjetiva de la palabra SOL de ser observable fuera de la escala determinada por la red SOL debería ser nula si fuese la recreación de una superposición de estados producto. Y debería ser nula porque recuérdese que un estado producto implicaba la probabilidad nula de la detección de, por ejemplo, S, O ó L fuera de S + O + L durante la efectividad del estado producto, aun cuando previamente fuesen incompatibles, es decir, incoherentes entre sí mientras el estado producto no fuera efectivo, y obsérvese que esto que tiene sentido para SOL tanto tomada como palabra, es decir, como objeto mental, como tomada como red neural, es decir, como estructura morfofuncional a base de neuronas e interacciones sinápticas correlativas con dicho objeto mental, porque como palabra la S, la O y la L sólo significan SOL, pues no pueden significar MANZANA, y como con la red neural debería ocurrir lo mismo por la especificidad de la codificación espaciotemporal de la actividad neuronal, pues desde cualquier punto de vista dicha probabilidad será nula, y por tanto el confinamiento de S, O y L en SOL será efectivo y en consecuencia el confinamiento en la escala macroscópica que SOL determina será efectivo. De modo que otra de las claves de este asunto es la especificidad.
El que este razonamiento sea válido tanto para SOL como palabra, como para SOL como red neural, hace a la explicación de correlato neural de la subjetividad basado en la predicha coherencia entre señales simples neuronales compatible con la descripción de la emergencia de la subjetividad como la recreación de un entrelazamiento entre objetos mentales. De modo que la clave del asunto reside también de manera importante en la especificidad de la codificación neuronal.
Por si todavía no ha quedado claro: ¿Cómo conseguiría exactamente ser nula esa probabilidad de SOL de estar en un estado distinto a SOL por la especificidad de la red neural correspondiente, tanto desde el punto de vista de SOL como objeto mental, como desde el punto de vista de SOL como red neural correlativa?
Mientras SOL (por ejemplo) sea efectiva como percepción subjetiva, la probabilidad para la palabra-objeto mental SOL de estar siendo subjetiva por la actividad de otra red que no sea la red SOL será nula (porque no se pensará en SOL si se activa la red MANZANA, sólo si se activa la red que simboliza y significa específicamente SOL). La palabra SOL no estará en otro estado que no sea el estado red-SOL (que sería un estado producto S + O + L) mientras la percepción subjetiva de SOL sea efectiva. La probabilidad de SOL de ser parte de la subjetividad durante la actividad de otra red que no sea SOL o durante la inactividad de la red SOL será nula por la especificidad espaciotemporal de la red SOL, que codifica específicamente SOL (la red que codifica SOL, sólo codifica SOL, sólo es información consciente referente a SOL, no a MANZANA).
Dicha probabilidad de estar SOL en otro estado que no sea S + O + L, será entonces nula.
SOL podría ser la recreación de un entrelazamiento entre S, O y L, y por tanto, S + O + L podría ser efectivo como la recreación de un estado producto a gran escala con un error despreciable en la práctica. Por ser nula la probabilidad de tener otra cosa que SOL en S + O + L, el fenómeno podría ser efectivo como dicha superposición de estados producto, pues dicha probabilidad nula es el requisito para tener una superposición de estados producto, un entrelazamiento.
De este modo no sólo la subjetividad sería efectiva como propiedad emergente con el cambio de escala (cambio de escala que tiene sentido por el hecho de ser, la red SOL, macroscópica respecto del estado anterior), sino que, además, si fuera nula la probabilidad de SOL de estar en otro estado que no fuera SOL, es decir, S + O + L (otro estado que no fuera SOL podría ser, por ejemplo, el estado S, O y L) la subjetividad estaría, de hecho, confinada en la práctica en dicha escala macroscópica, y con un error despreciable a ciertos efectos en la práctica, de modo que SOL estaría confinada (por ejemplo a simple vista SOL parecería una sola palabra, no una multiplicidad de neuronas) y de este modo la experiencia consciente subjetiva podría ser efectiva, y usted ya habrá notado que sí puede.